El proyecto «Atención integral a mujeres en situación de exclusión social», una iniciativa diseñada, gestionada e implementada por Mujeres en Zona de Conflicto (MZC) desarrolla durante este año su octava fase, que comprende el periodo anual desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2026. Las actuaciones se concentran estratégicamente en la Comarca de las Vegas Altas del Guadiana, ubicada en la provincia de Badajoz. El sostenimiento económico y el respaldo institucional de este proyecto son posibles gracias a la financiación otorgada por la Diputación de Badajoz, específicamente a través de su Área Funcional de Identidad Cultural, Deporte y Juventud, Bienestar Social y Cooperación Internacional.
La realidad de las mujeres migrantes que residen en entornos rurales y semi-rurales, como los que configuran la Comarca de las Vegas Altas del Guadiana, está profundamente marcada por la intersección de múltiples factores de vulnerabilidad. Estas mujeres no solo se enfrentan a los obstáculos habituales del proceso migratorio —desconocimiento del idioma, las complejas barreras burocráticass, desarraigo, ect—, sino que además sufren las consecuencias del aislamiento geográfico crónico, la falta de transporte público y la precariedad económica del sector agrícola y de cuidados. Esta acumulación de factores la sitúa en una posición de clara desventaja estructural, exponiéndolas de manera directa al riesgo de exclusión social y a diversas formas de violencias de género que a menudo quedan invisibilizadas en el ámbito rural.


Ante este escenario, la puesta en marcha de la Fase VIII de este proyecto no es un hecho aislado, sino la consolidación de un proceso a largo plazo. Avalado por el impacto positivo y la experiencia técnica acumulada en las siete etapas previas, este proyecto se justifica por la necesidad imperiosa de dar continuidad a un espacio de referencia seguro en el territorio. Resulta indispensable mantener una respuesta especializada que no solo atienda las emergencias inmediatas, sino que trabaje en la raíz de las desigualdades, dotando a las mujeres de las herramientas necesarias para romper los círculos de exclusión y ejercer de forma plena sus derechos como ciudadanas.
Resulta indispensable mantener una respuesta especializada que no solo atienda las emergencias inmediatas, sino que trabaje en la raíz de las desigualdades, dotando a las mujeres de las herramientas necesarias para romper los círculos de exclusión y ejercer de forma plena sus derechos como ciudadanas.
Todos los proyectos se desarrollan bajo un enfoque Interseccional. Esta perspectiva parte del reconocimiento de que las identidades de las mujeres con las que trabajamos son complejas; por tanto, no se puede fragmentar su realidad. Se analiza cómo interactúan simultáneamente el género, el origen , la situación administrativa, la edad y el nivel socioeconómico, evitando respuestas simplistas y diseñando un acompañamiento adaptado a la densidad de cada situación particular. SEn segundo lugar, la perspectiva de género guía de manera transversal cada una de las dinámicas del proyecto. Este enfoque permite visibilizar y cuestionar las relaciones de poder asimétricas y los roles tradicionales que perpetúan la subordinación de las mujeres. A través de él, se busca no solo proteger, sino potenciar la agencia, la autogestión y la emancipación de las participantes frente a las estructuras machistas.
Con el proyecto «Atención integral a mujeres en situación de exclusión social» queremos contribuir al fortalecimiento del tejido comunitario rural a través de la creación y consolidación de redes de apoyo mutuo entre las propias mujeres migrantes, rompiendo el aislamiento geográfico y construyendo un entorno vecinal más cohesionado e inclusivo.
