El Hapkido como herramienta para la defensa personal

Acción Social

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La defensa personal no es solo aprender a dar un golpe; es un proceso de empoderamiento integral que busca devolver a las mujeres y disidencias el derecho a habitar el espacio público y privado sin miedo.

Históricamente, el cuerpo femenino ha sido educado para la fragilidad y la estética, no para la fuerza. La defensa personal rompe este esquema al enseñar que cualquier cuerpo, independientemente de su tamaño o forma, tiene herramientas para defenderse. Se aprenden técnicas basadas en la palanca, el uso de puntos vulnerables y la eficacia en lugar de la fuerza bruta. Esto genera un cambio profundo en la percepción corporal: el cuerpo deja de ser un objeto que debe ser protegido por otros para convertirse en un territorio soberano capaz de protegerse a sí mismo.

Además, el Hapkido es considerado por muchas expertas como una de las disciplinas marciales que mejor se adaptan a la filosofía de la autodefensa feminista. A diferencia de otros deportes de contacto que dependen de la fuerza bruta, el Hapkido es un arte coreano basado en la defensa personal pura y así lo aprendieron las alumnas que asistieron al taller que Stronger Together desarrolló en Ceuta el pasado mes de Noviembre.