
El proyecto tuvo como objetivo mejorar las condiciones de vida de las poblaciones desplazadas y de acogida en la comuna rural de Bamba, garantizando el acceso a alimentos básicos, fortaleciendo la capacidad de las comunidades para enfrentar inundaciones y crisis climáticas y promoviendo la cohesión social, con especial énfasis en la participación de las mujeres. Esta intervención surge tras un diagnóstico participativo que identificó las principales necesidades humanitarias y de desarrollo en la región.
Esta iniciativa surgió para dar respuesta a las necesidades críticas de las poblaciones desplazadas y de acogida en un contexto marcado por el conflicto armado y una crisis medioambiental persistente.
Uno de los logros más destacados fue la superación de los indicadores previstos en la distribución alimentaria gratuita. Gracias a una gestión eficiente y un proceso de identificación participativo y responsable, se logró asistir a 135 familias, alcanzando a un total de 1025 personas, lo que supone un incremento significativo respecto a las 72 familias proyectadas inicialmente. Esta ayuda directa proporcionó un alivio inmediato frente a la inseguridad alimentaria y el encarecimiento de los productos básicos en la región.
En el ámbito de la resiliencia medioambiental, el proyecto capacitó a la comunidad en técnicas de construcción de diques utilizando materiales locales y la lengua songhoi para asegurar la transferencia efectiva de conocimientos. Esta formación práctica no solo permitió proteger infraestructuras y viviendas, sino que generó un impacto económico potencial al proponerse su aplicación en los campos de arroz para asegurar las cosechas frente a futuras inundaciones.
Asimismo, la intervención abordó la justicia de género y la cohesión social mediante talleres de diálogo intercomunitario. El resultado fue transformador, ya que se logró una participación masiva de las mujeres, cuyas propuestas para la paz fueron validadas y respaldadas públicamente por los jefes tradicionales y líderes religiosos. Este avance sienta las bases para una inclusión efectiva de las mujeres en los procesos comunales de toma de decisiones. El éxito del proyecto reside en su capacidad para transformar una asistencia de emergencia en un proceso de fortalecimiento de capacidades locales que asegura la sostenibilidad de los impactos logrados en materia de paz y seguridad.
