Ponemos fin al proyecto «Paz y Justicia Global Feminista: Construcción de una cultura de paz positiva con agentes multiplicadores desde el enfoque de género, en el marco de los ODS y a través de herramientas ludopedagógicas y edu-comunicativas», financiado por el Ayuntamiento de Málaga en el marco de la Convocatoria de Cooperación Internacional para el Desarrollo 2025.
Durante estos meses, este proyecto ha sido un recorrido compartido en el que alumnado, profesorado y futuras profesionales han participado en un proceso colectivo para tejer espacios de análisis, diálogo y participación, fundamentales para reconocerse como agentes de transformación y de construcción de paz.
En un momento en el que las desigualdades, los conflictos y las distintas formas de violencia nos recuerdan hasta qué punto nuestras vidas están interconectadas, y en el que resulta más necesario que nunca cultivar el pensamiento crítico y nuestra capacidad para comprender las conexiones entre lo local y lo global, desde Mujeres en Zona de Conflicto (MZC) hemos querido seguir apostando por la educación como una herramienta para construir una paz positiva, feminista y con justicia global.
Lo hemos hecho junto a las comunidades educativas de Málaga, convencidas de que la escuela, la universidad y los espacios comunitarios son lugares privilegiados para generar pensamiento crítico, impulsar la participación y ensayar otras formas de relacionarnos y de habitar el mundo.
La ludopedagogía como apuesta para construir paz
Buena parte de este recorrido se ha desarrollado a través de la ludopedagogía y, de manera especial, mediante nuestro juego «La Paz Invisible», un recurso de educación para la ciudadanía global que utiliza el juego y la experiencia compartida para abrir preguntas, cuestionar certezas y explorar caminos hacia una paz con justicia social.
Construyendo paz desde las aulas
El proyecto ha desarrollado acciones con el alumnado y profesorado de los IES Ben Gabirol, Ciudad Jardín, Guadalmedina y La Rosaleda, acercando la cultura de paz, la resolución no violenta de conflictos y la justicia global a través de metodologías participativas y socioafectivas.
Estos espacios han permitido que jóvenes y docentes reflexionaran sobre las distintas formas de violencia que atraviesan nuestro presente y, al mismo tiempo, imaginaran y construyeran colectivamente alternativas basadas en los cuidados, la igualdad y la corresponsabilidad.
Formando a futuras profesionales comprometidas con la construcción de paz
El proyecto también ha apostado por la formación de futuras profesionales del ámbito social y educativo, trabajando junto al alumnado de los ciclos formativos de Integración Social y Promoción de Igualdad de Género del IES Ben Gabirol, así como con estudiantes del Máster en Igualdad y Género y de 2.º del Grado en Derecho de la Universidad de Málaga.
Estos espacios han permitido profundizar en las relaciones entre conflictos, desigualdades y derechos humanos, al tiempo que han acercado herramientas y propuestas para incorporar la construcción de paz y la justicia global a la futura práctica profesional de las personas participantes.
Tejiendo alianzas comunitarias
El proyecto se ha extendido también al ámbito comunitario de la mano de Aldeas Infantiles SOS, en el barrio de El Palo, ampliando la reflexión sobre la cultura de paz, la justicia global y la resolución no violenta de los conflictos a otros espacios educativos y de participación.
Campaña #PazyJusticiaGlobalFeminista: mirar más allá de la etiqueta

El proyecto ha culminado con la campaña en redes #PazyJusticiaGlobalFeminista, una serie de productos edu-comunicativos construidos de manera participativa que han abordado las conexiones entre consumo, conflictos y desigualdades globales a través de algunos productos cotidianos como el agua, el oro, el coltán, el cacao y el aguacate.
Cinco productos que han servido para recordarnos que aquello que consumimos siempre tiene una historia más larga que la etiqueta que lo acompaña. Y también que consumir es una forma de relacionarnos con otros territorios, recursos y vidas. La campaña se cierra con una «caja de herramientas» compuesta por documentales, películas y recursos para seguir profundizando en el consumo crítico, la justicia global y la construcción de paz.
💜 Desde MZC queremos agradecer profundamente al alumnado, al profesorado, a las entidades participantes y a todas las personas que han formado parte de este proyecto. De manera especial, queremos agradecer a Carolina Jiménez, profesora de la universidad de Málaga, del Área de Ciencia Política, Derecho Internacional Público y Derecho Procesal, por su compromiso, generosidad y el trabajo compartido con nuestra entidad a lo largo de este proceso.
Porque la construcción de una cultura de paz se teje en las aulas, en las universidades, en los barrios y en cada espacio donde decidimos poner en el centro la vida, los cuidados y la justicia global.