¿Qué ves en la máscara?
El reflejo de la cara. Cuando me encontré la sorpresa de aquí, que la realidad era otra cosa. Aquí eso intenta reflejar, pero no sé exactamente si me salió, si pude expresar lo que sentía.
¿Cuál es esa realidad?
La realidad de las cosas, son muy diferentes a como la gente te las pinta, que aquí se gana mucho dinero, que hay buena vida, y luego al pasar el tiempo te vas dando cuenta, que la gente sabe, de un trabajo y no te dicen nada. Ni si quiera entre paraguayos, porque yo soy paraguaya. Las personas son envidiosas, y no quieren que la gente salga adelante. En realidad poquísima personas quieren ayudarte. Y nadie va a decirte mira que haga un curso para que pueda conseguir trabajo. Nadie te dice eso. Cuando llegué aquí, al principio todo bien, pero cuando pasa un año te das cuenta de las cosas, y eso es una dura realidad. Te miran todas, por ejemplo, mi paisana que trabaja de interna, me veían como una sucia cómo decirte, como ya. La gente te sonríen a la cara, luego hablan a tu espalda o en cualquier trabajo están hablando y entre amigas, las que son amigas se dan trabajo a ti no te van a dar. Te juzgan además por …. Ya sabes. Y eso sentí un rechazo. Porque he trabajado de puta. Si, si si, totalmente. Especialmente venía de mis paisanas, las que tienen maridos.
Expectativas en España
Yo pensaba que iba a ser la vida distinta, que uno puede ganar dinero muy rápido y la cosa es muy distinta. No es como uno piensa Aquí, mínimo yo pensaba que iba a estar dos año. Y mira cómo estoy ya bastante años. Hace 14 años, que no he vuelto a mi país. Sí, porque todo es pagar alquiler, pagar el luz, comida……Y el sueldo no llega. No alcanza.
Pensaba que, iba a trabajar rápido, ganar dinero pronto. Pero la realidad es otra cosa. Pensaba trabajar como ayudante en la cocina o hacer limpieza o a cuidar a unos abuelos.
No se puede ahorrar, esto es peor que mi país, vamos a decirlo. Al llegar aquí yo no tenía contacto, no conocía MZC, ni esto ni lo otro. Solamente tenía aquí una persona que era mi tía. Fue ella, la que menos mal que me consiguió trabajo y tuve que trabajar de lunes a lunes para pagar mi pasaje, el que debía. En una casa de unos abuelos trabajaba y no me alcanzaba, tenía que pagar todas mis deudas. Y yo pensaba ahorrar, ahorrar dinero y que va.
Trabajo
Como te he comentado antes, vine por mi tía, que me brindo trabajo con una pareja de mayores, entonces a los dos o tres días, estaba trabajando. Es muy duro trabajar de interna y aguantar día y noche, también a las personas mayores. No digo en el sentido de aguantar. Es que transmiten toda su tristeza, su dolor, todo lo que le pasa. Todo lo que le pasa te afecta a ti también. No conocía nada, ni ONG, ni entidades. No sabía, nada
A raíz de que muriera, el abuelo que yo estaba cuidando. La abuela se pasaba día y noche llorando y yo pensaba que renunciando a mi trabajo me iban a indemnizar, me iban a pagar todo ese tiempo que fueron cuatro años y medio. Al renunciar, no tenía derecho a nada, yo no sabía ni eso, no me dieron nada.
Salí del trabajo y tenía un alquiler que pagar, una habitación en ese momento. Y un amigo que ya murió, me dijo la única manera de salir adelante ahora mismo, ya sabes que es. Entonces así empezó las cosas y cuando te metes en ese mundillo es muy difícil salir porque hay muchas cosas, si tú no crees en ti misma puedes caer en todas las cosas, te puedes perder en este mundo. Así es que no es muy recomendable este trabajo y hay que intentar salir adelante porque este trabajo a muchos les gustará, pero a mí, por ejemplo, yo intento salir, intento salir, no digo que lo he dejado completamente, pero bueno ahora mismo tengo un trabajo estable y lo estoy dejando ya, la verdad que estoy dejando casi ya también falta un dinerito extra para la luz, el Internet, la comida también no alcanza todo el sueldito.
Así empezó todo, yo no podía aguantar más la situación de la abuela,
Actualmente, estoy trabajando por horas, que poco a poco me van llamando más.
Pero bueno, aquí estamos. Tampoco la vida no es tan. Tan fea, tan fea, vamos a decirlo. Hay momentos que pasas mal. Después te tienes que acostumbrar.
¿Qué nombre le pondrías a la máscara?
No sé cómo definirlo, porque cómo definir las cosas. Es como venir así ilusionado, ilusionado con las cosas y de repente las cosas las ves con claridad. No sé cómo llamarlo a eso. Decepción
Esta historia de vida pertenece a una de las máscaras que forman parte de la exposición “Expectativas VS Realidad”
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