Con este dispositivo de acogida queremos contribuir a la inclusión social de mujeres en situación de exclusión residencial y de los menores a su cargo, garantizando un dispositivo de acogida seguro y estable que cubra de manera integral sus necesidades básicas.

Gracias a este dispositivo de emergencia, fomentamos los procesos de emancipación e independencia mediante una intervención orientada al empoderamiento y la autonomía personal, impulsando al mismo tiempo redes de sororidad y apoyo mutuo que faciliten su plena integración social y el desarrollo de un proyecto de vida autónomo. Observamos una falta de recursos específicamente adaptados a las necesidades de las mujeres en situación de exclusión residencial, así como a las de sus hijas e hijos. Esta carencia se agrava por la inexistencia de planes de intervención individualizados que eviten la revictimización, promuevan la autonomía y favorezcan la participación activa de las mujeres en su propio proceso. Asimismo, se identifica la ausencia de itinerarios de salida que incluyan información, orientación y acompañamiento adecuados, necesarios para acceder a alternativas habitacionales estables y sostenibles, y avanzar hacia la inclusión social y el ejercicio pleno de sus derechos.