Con este proyecto buscamos contribuir a la mejora de la salud sexual y reproductiva de mujeres con adicciones y/o que vivan con VIH o en riesgo de contraerlo, a través de la prevención en ITS-VIH y la promoción de hábitos saludables.

Nuestra intervención se centra en mujeres que enfrentan inequidades sistémicas y presentan un alto riesgo de contraer Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). Bajo un enfoque de interseccionalidad, el programa atiende a perfiles donde convergen diversas realidades: mujeres con adicciones, migrantes (con o sin regularización administrativa), mujeres en contextos de prostitución o víctimas de trata, mujeres con VIH, supervivientes de violencia de género y mujeres trans. El objetivo es mitigar el impacto de estas barreras sociales en su bienestar integral.

Este proyecto nace de la necesidad de abordar el género como un determinante estructural de la salud. Proponemos un análisis crítico de las normas y roles sociales que elevan la vulnerabilidad y la exposición de las mujeres a riesgos sanitarios específicos.