Mujeres en Zona de Conflicto (MZC) y su socio local, Solidarité pour l’Autopromotion à la Base (SABA), han finalizado el proyecto titulado “Mejorar la soberanía alimentaria para la población del pueblo de Tamala mediante el fortalecimiento del perímetro hortícola de las mujeres” financiado por la Diputación de Córdoba en la convocatoria de 2024.
El proyecto ha estado centrado en mejorar la soberanía alimentaria de la población a través del fortalecimiento del perímetro hortícola gestionado por la cooperativa de mujeres Kafo Gnètaa. La intervención se ha desarrollado entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025.
Durante este tiempo, el proyecto ha ayudado a dar un impulso importante a la huerta comunitaria. Una de las mejoras más importantes ha sido la realización de un nuevo pozo, conectado al sistema de riego y alimentado con energía solar, algo que ha permitido resolver la falta de agua y asegurar mejores condiciones para cultivar durante todo el año.
Además, se han entregado herramientas, materiales e insumos agrícolas y se ha acompañado de forma continua a 112 mujeres agricultoras, reforzando sus conocimientos y su trabajo diario en la huerta. Gracias a ello, la producción de hortalizas alcanzó los 9.331 kilos, lo que supone un aumento del 38,19 % respecto a la campaña anterior. Esto ha significado más alimentos frescos para las familias y también más posibilidades de venta en los mercados de la zona.
El proyecto también ha apostado por la formación de las mujeres, con un curso de alfabetización, y con talleres sobre derechos de las mujeres, igualdad y salud sexual y reproductiva. Estas actividades han servido para reforzar capacidades, abrir espacios de participación y seguir avanzando en la defensa de los derechos de las mujeres y las niñas en la comunidad.
Otro de los logros ha sido el apoyo a la comercialización de los productos de la cooperativa. Las participantes recibieron formación para mejorar la venta de sus hortalizas y elaboraron un plan de marketing adaptado a su realidad.
En conjunto, este proyecto ha contribuido a fortalecer la huerta de las mujeres y a mejorar la alimentación de toda la comunidad, facilitando el acceso al agua, aumentando la producción de hortalizas y reforzando la autonomía de las mujeres de Tamala. Hoy, la población cuenta con una huerta más fuerte, mejor organizada y con mayor capacidad para sostener a las familias y generar ingresos. Además, el proyecto deja una base sólida para seguir impulsando procesos que ponen a las mujeres en el centro, reconociéndolas como sujetas políticas y agentes de cambio, y defendiendo su autonomía y el derecho de las comunidades a una alimentación sana y justa.
