DOS SEMANAS DESPUÉS LA EMERGENCIA HUMANITARIA PERSISTE EN CEUTA Y EXIGE RESPONSABILIDADES POLÍTICAS

Noticias

,

COMUNICADO MZC SOBRE LA CRISIS HUMANITARIA EN CEUTA

Mila Ramos

Directora general de Mujeres en Zona de Conflicto (MZC)

Han transcurrido dos semanas desde las entradas masivas registradas en la frontera de El Tarajal. En este momento la atención de los medios de comunicación comienza a decaer y la agenda pública amenaza con normalizar el sufrimiento.            

Desde Mujeres en Zona de Conflicto (MZC) denunciamos con absoluta firmeza que la situación de las personas que cruzaron a la Ciudad Autónoma de Ceuta sigue siendo, en muchos casos, de estricta urgencia humanitaria.

La realidad sobre el terreno desmiente cualquier narrativa de normalidad. En los arrabales de Ceuta, allí donde debes saber mirar, miles de personas permanecen sumidas en la indigencia, la incertidumbre y el miedo, dispersas en espacios inadecuados, canchas deportivas, colegios improvisados, inmediaciones del CETI o bien ocultas en el monte y en la periferia urbana sin un acceso garantizado a los suministros más elementales.

Ante esta quiebra social, no podemos guardar silencio. Exigimos una implicación urgente, real y coordinada al Gobierno de España y al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta y planteamos las siguientes reivindicaciones que consideramos prioritarias:

1. Liderazgo e implicación institucional en la cobertura de necesidades básicas

Es inaceptable que la garantía del agua, la alimentación, la salud y el cobijo siga descansando de forma desproporcionada sobre la buena voluntad de la ciudadanía, las asociaciones vecinales y las ONGD. El Gobierno de España y la Ciudad Autónoma de Ceuta deben liderar una coordinación eficaz e interinstitucional de todos los actores desplegados en el terreno, garantizando una logística pública que proporcione asistencia humanitaria integral y descentralizada a todas las personas en situación de vulnerabilidad, eliminando las barreras que hoy impiden que las mujeres y menores accedan a los insumos básicos.

2. Alerta máxima ante la Trata de Seres Humanos: los tratantes nunca duermen

En escenarios de caos, desamparo e invisibilidad, los tratantes no dan tregua. Las redes de crimen organizado y las mafias de la trata operan sin descanso, aprovechando la saturación del sistema y la falta de alternativas seguras para captar a las personas más vulnerables. Cientos de mujeres y, de manera alarmante, muchas niñas no acompañadas o separadas de sus familias se encuentran en un riesgo real y cotidiano de ser captadas, extorsionadas o sometidas a redes de explotación sexual, laboral o servidumbre. Denunciamos que la inacción y la falta de detección precoz en el terreno convierten a estas niñas y mujeres en presas fáciles para las mafias.

3. Asistencia garantista a la infancia y a las menores no acompañadas

Exigimos que la atención a las niñas, adolescentes y niños sin referentes familiares se rija estrictamente por el Principio del Interés Superior del Menor y los tratados internacionales de protección a la infancia. Los procesos de filiación, acogida e identificación no pueden responder a lógicas punitivas ni policiales. Es imprescindible asegurar recursos de acogida dignos, la asistencia de mediación intercultural especializada y la presencia continua de profesionales del ámbito social que protejan a las menores frente a cualquier riesgo de desamparo, violencia o instrumentalización.

4. Protección efectiva a mujeres, madres y perfiles en extrema vulnerabilidad

Denunciamos la invisibilización y el desamparo que sufren las mujeres, adolescentes y embarazadas que permanecen ocultas por miedo a represalias, agresiones o devoluciones. Exigimos la puesta en marcha de espacios seguros de acogida con enfoque de género, dotados de recursos específicos de salud sexual y reproductiva, prevención de la Violencia Basada en Género (VBG) y activación inmediata de indicadores de detección precoz de la Trata de Seres Humanos (TSH).

5. Garantía del derecho de Asilo y Protección Internacional

Reclamamos que se garantice el acceso inmediato, formal y sin trabas burocráticas a los procedimientos de Protección Internacional para todas las personas que huyen de países en conflicto bélico o persecución. Hacemos una llamada de atención urgente sobre la situación de las personas de la comunidad LGTBI+, para quienes el tránsito y la estancia en la frontera representan un peligro extremo de violencia, persecución y discriminación, exigiendo itinerarios de asilo y derivación prioritaria hacia la Península que salvaguarden su integridad física y psicológica.

Las fronteras no pueden ser zonas de excepción a los Derechos Humanos. La dignidad de las personas no prescribe tras dos semanas de crisis. Exigimos voluntad política, recursos públicos y un compromiso irrenunciable con la vida y la protección de quienes hoy solo buscan sobrevivir