El proyecto “Fortalecimiento de los mecanismos de detección, atención y derivación de las víctimas y supervivientes de Trata de Seres Humanos en Marruecos. Fase III” finaliza tras un año de trabajo desarrollado en la ciudad de Tánger durante 2024. Impulsado por Mujeres en Zona de Conflicto (MZC) junto a la Association Genre et Développement Durable (AGDD) y financiado por la Diputación de Cáceres, esta iniciativa ha contribuido a fortalecer los recursos de apoyo y protección a las personas afectadas por la trata.
La intervención ha permitido consolidar un modelo de atención integral dirigido a mujeres migrantes subsaharianas en situación de especial vulnerabilidad, así como a sus hijos e hijas, con un enfoque centrado en la cobertura de necesidades básicas, la atención sanitaria y psicológica, el acompañamiento a recursos especializados y el fortalecimiento de la red de coordinación entre actores clave.
A lo largo de la ejecución del proyecto se han distribuido 99 bonos alimentarios, 53 mujeres han recibido medicamentos, 33 mujeres ha recibido material higiénico-preventivo y suplementos específicos para menores de seis años. Además, se han realizado 77 atenciones médicas especializadas, 14 atenciones en apoyo psicológico básico, acompañamiento a instituciones sanitarias y otras organizaciones, así como sesiones de sensibilización en salud sexual y reproductiva donde han participado 18 mujeres y 2 hombres migrantes.
Entre los principales logros también destaca el acompañamiento a menores migrantes a través de un servicio de ludoteca y la colaboración del centro de educación preescolar local para favorecer su integración y acceso a una educación más estable y adaptada a sus circunstancias.
En total, el proyecto ha alcanzado a 505 personas beneficiarias directas y 1.357 beneficiarias indirectas, superando ampliamente las previsiones iniciales. Estos resultados reflejan el impacto positivo de una intervención integral que ha contribuido a mejorar el bienestar, la autonomía y la dignidad de las mujeres migrantes subsaharianas y de sus familias.
Este proyecto pone de relieve la importancia de la cooperación internacional como herramienta clave para ofrecer respuestas reales en contextos de vulnerabilidad extrema. Gracias a este tipo de iniciativas es posible reforzar la atención, la protección y el acompañamiento de mujeres migrantes y a sus hijos e hijas, contribuyendo a mejorar sus condiciones de vida.